giovedì 20 febbraio 2014

Asì como no se escogen los padres, o almenos, hasta donde sabemos, de la vida prenatal, no es posible hacerlo; tampoco escogì yo, endonde nacer.
Nadie tiene esa opciòn.
Asì como, aquella primera vez, no escogì enamorarme, simplemente pasò.
Uno puede decidir endonde vivir, cuando ya es adulto y posee cierta autonomìa economica.
Yo nacì en un pais del Viejo Continente, en unos anios en que no habìa mucha posibilidad, casi como los que ahora nos toca vivir.
Fue el mismo pais de mis padres, pero un pais que en cierto momento los traicionò, no por voluntad sino mòàs bien por contingencia desfavorable, se llama crisis.
Eso los obligò a emigrar.
Tal y cuàl lo que buscan los desesperados que llegan a nuestras costas, cruzando un mar que, por la mayorìa del tiempo es hostil, tal vez letal.
Escogieron America Latina, porque ? No se.
Porque habrìa que llegar este dìa, para mi, el dia del agradecimiento.
Venezuela està al borde de un precipicio, del cuàl con mucha dificultad intenta huir.
Mi corazòn està partido por la mitad pues en ese pais vivi los seis anios mejores de mi vida, los anios de la adolescencia, en ese paìs viven aùn mis hermanos, con gravisimas dificultades.
Es un pais que, de paraiso, se ha trasformado en un infierno cotidiano en el cuàl conseguir el papel sanitario para limpiarse el rabo hay que pagarlo oro, cuando llega a los supermercado que de super y de mercado tienen muy poco, ya que sus estantes son medio vacìos.
Un pais endonde, desde hace mucho tiempo, hay control da cambio y no se consiguen dolares para comerciar; un pais donde si tienes la malasuerte de caer enfermo y necesitar de precisos medicamentos, te puedes morir, pues dificilmente llegan a tiempo, al igual que la sangre, en los hospitales, los insumos y todo el necesario para salvar vidas.
Un pais endonde te matan por un par de zapatos, por un celular, por un carro, un par de zarcillos, cualquier cosa, un pais endonde es muy dificil vivir.
UN pais que no està en capacidad de soportar la democratica realidad de la dinamica de la oposiciòn, sino reprimiendola, un pais que no quiere escuchar al pueblo de estudiantes que marchan pacificamente, al lado de  familias con ninios, abuelos...
Un pais que no acepta que las cosas no pueden seguir asì.
 
Y esta tarde hablè con la muchacha que cuida a mi suegro, Lilla.
Ella es Ucraina y vive en Italia por necesidad.
ME cuenta las mismas cosas que veo y leo suceden en Venezuela : que llegan los aviones de Rusia llenos de soldados para combatir al lado del ejercito al poder (total no son un mismo pueblo, no?),
me cuenta que la informaciòn es manipulada y que no llega ni la mas minima parte de lo que sucede en realidad, que los medios de comunicaciòn van a tiempo, internet se cae, las emisoras no pueden salir al aire... como fuera un mismo pais.
Las analogias son espeluznantes.

Dios, cuida a Venezuela !!!
 
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