venerdì 30 marzo 2012

Queda mucho por sentir
















No pienso, escucho la mañana. El sagrado silencio del aire que danza entre las hojas. Las agónicas hojas que anuncian su cambio de color un poco antes de irse.
El viaje lento de las horas en el minutero de mis ojos se hamaca.
Y no pienso.
Siento.
No sé pensar bien, me pierdo. En cambio queda tanto por sentir...

Siento la aspereza de este mes que se acaba y me raspa la piel con su viruta diaria, siento que me deja sin cáscara, desenvuelta de una sábana ajada y adherida a los días malparidos de estas últimas semanas.

No pienso,
no puedo pensar en ese baldío desolado
porque estuve en peligro allí
y me fui.
Al carajo me fui-lo aclaro-
Por eso siento y escucho voces mas sabias que la mía, que no es mas que una voz humana ahogada, confundida, desesperanzada, apresada en mi garganta. Pobrecita mi voz de nada, mi voz de rosita, de flauta. Te dejo libre para que vueles como ese puñado de pajaritos que saltan de rama en rama, entretenidos en una conversación de música.
 
No pienso, siento como si escuchara pequeños ruidos que sobresaltan la quietud de la casa, hay un fantasma en el mueble del comedor que cruje temerariamente, un sahumerio de nosequé flota en círculos su danza de humo. Algo anda mal en la heladera y habrá que llamar al técnico o dejarla andar así como si patinara. No gotea ninguna canilla, pero un perro ladra. Ladra igual, pienso. En ella pienso, terroncito de azúcar y canela, que ya no. Por eso mejor siento que es otoño y estoy viva y puedo estar mas viva aún si quiero. Menos rota, mas trocito de cerámica pegada sobre una pared que a veces se cansa y baja la guardia, y parece que se viene abajo. Y otras, escapa a tiempo, justo cuando el camión con la bola asesina estaba por darle en el centro y derrumbarla.
¡¡Corre la pared!! Se descascara, se estremece, se rearma. No piensa en nada más, que no hace falta. Siente, late, grita como un animal ciego, desafina desde el alma, pero canta.

Otro día vuelvo a pensar
y ver qué pasa…
Hoy no.
Hoy siento que puedo ser hormiga, vapor de sándalo, agua que corre, fantasma encerrado. Un electrodoméstico en problemas, un recuerdo, una flor sobre la tierra siempre, un pedacito de taza rota que guardo porque si. Una pared que se pudo caer en la última tormenta, pero sigue en pie y con eso me basta.
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